lunes, 28 de junio de 2010

MARINERO


Emerge de nuevo el color
cuando tu mano pinta
y haces un paisaje
sobre el paisaje del cielo.

No hace falta decir donde estoy parado.
Con un pincel, tu me has pintado:
Yo soy un joven marinero
con los codos en la baranda
que mira las pinceladas de tu horizonte.

Tanto solo por un minuto
mi figura de oleo voltea
para mirar tu rostro manchado de colores.

Yo sé que nunca me has visto
y yo no quiero que me descubras...

Antes de que veas mis ojos
yo regreso a mi pose
y vuelvo a ser un personaje en el lienzo,
inmóvil,
sobre el paisaje de tu pintura.

(ese es mi secreto)

EL TIEMPO Y EL RELOJ


El tiempo y el reloj
son dos amantes
en camas separadas.

Son a la vez una tortuga
y un látigo
que desangra al minutero...

El tiempo, a veces huye
como un caballo asesino
que ha derribado su jinete.

Entonces, abandona a los hombres
en la muerte del espejo
en las arrugas de la frente.

domingo, 27 de junio de 2010

LOS HEROES


Los hérores se extinguieron.
Cayeron bajo el fuego
de los cazadores.

La cabeza de los héroes
está colgada como un trofeo
junto a los cuernos
de los rinocerontes.

Los hérores murieron
ahogados en el aire
como los peces
de un río estallado de sequía.

Ahora el mundo está plagado
de seres comunes…

RETORNO


Volver a pisar la casa
luego de un viaje
otra luz, otro cielo.

Volver a la pantalla
al teclado
al ruido de la televisión.

Todo retorno
arrastra consigo la nostalgia.

LADRÓN DE TIEMPO


No puede fabricarse el tiempo.
No puede moldearse,
Ni cocinarse.
No podemos hacerlo,
ni guardarlo bajo la almohada.

Una vez que pasa,
El tiempo
ya no vuelve
igual que un canario
que escapa de su jaula.

Por eso, yo me robo el tiempo.
Como un carterista
lo saco del bolsillo de mis amigos,
de las gavetas de la oficina
y lo desangro de los minutos de la noche
que me pide dormir.

Desde hace un par de años
soy un ladrón de tiempo.
Yo despojo los minutos y las horas,
como pétalos de catenaria
hasta dejar en blanco noches enteras
para poder escribir…

COSAS QUE ME GUSTAN


Me gusta el silencio
por que su vacío
es una provocación
para que nazca la palabra.

Me gusta la lluvia
por que es la excusa perfecta
para mirar al mundo
desde una ventana.

Me gusta la noche
por que en sus sombras
la imaginación reinventa
lo que los ojos no pueden ver.

Me gusta la soledad de un viaje
sentado en el asiento de un autobús.
A mi lado, alguien desconocido.
En mis oídos, dos audífonos,
con mi música favorita
sonando, guardada,
en una cajita de Pandora.

viernes, 25 de junio de 2010

EL MAGO QUE PIDIÓ DECIR UNAS PALABRAS FRENTE AL PELOTÓN DE FUSILAMIENTO


―¡Por favor sea breve!― gritó el coronel.
El mago sonrió con burla. Suspiró, sacó el pecho y empezó a decir un tropel de palabras: montaña, nube, pájaro, río, piedra… Cada cosa que el prestidigitador mencionaba iba desapareciendo ante la mirada de los soldados.
El mago―un condenado a muerte por hacer mal uso de sus habilidades― agotó las palabras del cosmos hasta que, al final, dijo su propio nombre y desapareció también…
El coronel y su pelotón quedaron boquiabiertos: habían quedado flotando en medio de la nada, en una especie de hoyo negro, pues el mago había nombrado todas las cosas del universo menos a ellos.

miércoles, 23 de junio de 2010

DÉJAME...

Déjame amasar tu rabia
como amaso tu silencio
y hacer con ella una figura
simétrica como tu reflejo.

Déjame estirar,
la arena de tu disgusto
y dejarla fraguar
bajo la luz de una segunda luna.

Así, serán tus ladrillos, tus paredes,
una fosa de castillo medieval
donde no hay leones ni dragones,
pero llena de inquisición.

ENTRE TODAS TUS COSAS


De entre todas tus cosas
tu rabia es un reptil repentino
que trepa mis muros
y huye resbaloso…

De entre mis hazañas
me gusta rozarte la nariz
con la espada de mi cuerpo
y provocar una guerra de sangre
en tus mejillas.

De entre tus ojos,
quizás verdes, quizás marrones,
zarpa un barco fantasma
cargado con tu infancia.

Siempre a la deriva,
tus recuerdos golpean el mar
y queda a flote tu pasado:
tantas cosas y recuerdos al garete,
flotando entre tú y yo,
un mundo, un dique, imposible de atravesar.