domingo, 22 de julio de 2012
AVES DE PAPEL
HUESOS TATUADOS
EN LA BURBUJA QUE EL PEZ ESCUPE POR LA BOCA
HUESOS
A TRAVES DE LA LUPA
MI MALDAD
FRAGMENTOS
Sombra
Hoy entendí que obedezco a mi sombra.
Es ella la que tiene alma y voluntad,
jueves, 21 de junio de 2012
VERBA DICENDI
DIALOGOS TIPS
- Diálogo verosímil. Se da cuando la forma de hablar representa al personaje, es decir, el lenguaje que emplea le corresponde exactamente por edad, por extracción social, etc. Así como no vestiríamos a un miembro de una banda urbana con un frac, tampoco podemos “ataviar” su manera de expresarse con palabras que no le sean propias. Esto sólo es lícito cuando lo empleamos para caracterizar y para provocar efectos humorísticos (por ejemplo, cuando Sancho Panza intenta hablar como don Quijote).
- Diálogo indirecto. El diálogo no debe ser uniforme,
plano, sino una mezcla de dos realidades: aquello de lo que se habla
aparentemente y aquello que se está diciendo en realidad, de manera que
el lector pueda leer entre líneas. Intentar transmitir el proceso de
ruptura de una pareja de forma velada, haciendo discutir a los
personajes sobre cuestiones como la temperatura del café, por ejemplo,
enriquecerá la escena:
- Ejemplo de diálogo plano:
- -Ya no te quiero, llevo aguantándote veinte años.
-Pues yo estoy harta de tus manías.
- -Ya no te quiero, llevo aguantándote veinte años.
- Ejemplo de diálogo indirecto:
- -¡Otra vez me has servido el café frío! ¡Veinte años juntos y todavía me sirves el café frío!
-Ah, ¿sí? Pues caliéntatelo tú mismo.
- -¡Otra vez me has servido el café frío! ¡Veinte años juntos y todavía me sirves el café frío!
- Ejemplo de diálogo plano:
- Diálogos experimentales: dos o más diálogos que suceden en lugares o tiempos diferentes, se fusionan en uno solo.
lunes, 18 de junio de 2012
EJEMPLO DE GUION DE COMIC
(VEMOS A JIM MURPHY, DELGADO, MACILENTO, VESTIDO CON UN ABRIGO MISERABLE. ASUSTADO. ESTA EN UN CALLEJÓN OSCURO JUNTO A LA PARED)
2.-Sabia que tenia que salir de la ciudad. El “boss” local le había bajado el pulgar y era un hombre condenado. Cinco mil “pavos” valía su cabeza y había muchos con ganas de ganarse esa bonita suma.
(MURPHY AVANZANDO POR EL CALLEJÓN RUMBO A LA ESQUINA DONDE HAY UN FAROL QUE ILUMINA CON POBRE LUZ)
3.- (COLTON) No te muevas, rata.
(MURPHY) ¿Eh?
(SÚBITAMENTE ANTE EL APARECE UN MATÓN QUE EMPUÑA UN ARMA. MURPHY SORPRENDIDO)
4.- (MURPHY) ¿Colton…? Espera…no hagas eso…
(COLTON) ¿Y dejar que los cinco mil que ofrecen por tu pellejo los gane otro?
(PISTOLA APUNTANDO AL ASUSTADO MURPHY)
5.- (MURPHY) Colton…tienes a un tipo detrás de ti.
(COLTON) Eso es viejo como el mundo. Quieres que me de vuelta y tu sales corriendo ¿verdad?
(COLTON APUNTÁNDOLE. TOMADO DE ESPALDAS. VEMOS A MURPHY QUE SEÑALA ALGO QUE ESTA DETRÁS DE COLTON)
6.- (LEWIS) No es mentira, Colton. Suelta el arma. Yo ganare la recompensa que ofrecen por este gusano.
(COLTON) ¡Maldición!
(DETRÁS DE COLTON APARECE UN NUEVO PISTOLERO ARMADO. COLTON GIRA LA CABEZA Y LO DESCUBRE)
PAGINA DOS…
(Aquí sigue desarrollándose la historia)
Bien, queridos amigos. Este es el primer paso para diagramar un guión de historieta. Tomen debida nota y practiquen. Continuaremos el mes que viene.
jueves, 7 de junio de 2012
Tips para escribir un guión
Tips para escribir un guión
1. Hay que mantener la oscuridad de los personajes, dejarlos que se revelen poco a poco. Hay que quererlos y nunca juzgarlos.2. Escoger una palabra que centre el guión, que exprese la esencia de la historia. Y volver a ella constantemente. En el caso de Amores Perros, la palabra es amor en el caso de 21 Gramos, de perdón.
3. El diálogo siempre tiene que tener una función dramática, aportar a la desenvoltura del argumento o a la iluminación del personaje. Si no es así, no debería estar ahí.
4. Construir escenas dialécticas. Encontrar a dos personajes con distintos intereses, y el drama y la acción hacen del encuentro de estos dos intereses. (Ejemplo en Amores Perros: cuando Susana llega donde Octavio buscando consuelo por la situación con su novio recibe, al contrario, una declaración de amor y una invitación a fugarse juntos).
5. Que los personajes siempre tengan objetivos dramáticos claros.
6. Constantemente estar tirando “anzuelos”, eventos que despierten la curiosidad del público, que siembren una duda, y cerrar sus ciclos, retribuir la atención del público con “pay offs” o resoluciones a cada uno.
7. No ser fiel necesariamente al argumento en las adaptaciones. Ser fiel a la esencia de la obra siendo adaptada, pero entender que lo que viene es una película y tiene que funcionar como tal.
8. Nunca buscar ser profundo. Ambicionar sólo contar una historia bien contada. Lo demás surge en el proceso
9. En el cine hay que conciliar, nunca conceder. Inclusive consigo mismo y con el público. Defenderse a muerte en sus posiciones pero siempre mantener los oídos abiertos. Si no hay diálogo, no hay nada.
10. Como te vendes, te compran. Hay que tener muy en claro qué clase de escritor se quiere ser y que es lo que uno representa como artista.
Por: Guillermo Arriaga. Guionista - [AMORES PERROS y 21 GRAMOS]
sábado, 24 de marzo de 2012
TIPS PARA ESCRIBIR MALOS GUIONES (II)
1. Generaliza
Haz que tus personajes digan “Te veré en una esquina de Caracas” o “Te haré daño”. La generalización es enemiga de la verdad y de la verosimilitud. Los personajes creíbles viven en un mundo de datos concretos, donde las esquinas tienen nombre y las amenazas son más crudas si describen los centímetros de largo de un gancho de alambre que le haremos tragar al contendor. La generalización pertenece al mundo de las ideas y las ideas causan emociones laterales, si es que causan algunas. La acción que es movilizada por las palabras concretas, genera emociones concretas.
2. Haz que tus personajes se expliquen a través de sus diálogos
Haz que tus personajes mencionen sus objetivos, expliquen sus obstáculos y describan lúcidamente sus motivaciones. Como en la vida real, lo que se dice siempre quiere decir otra cosa y unos personajes que se explican a sí mismos cuando dialogan no son sino máscaras del escritor que habla detrás del mampuesto.
3. Haz que tus personajes describan sus sentimientos y sus emociones.
Ponle a decir a tus personajes que están tristes, que su corazón se desgarra, que el amor que sienten es inconmensurable. De esta manera te asegurarás de que sustituyes el sentimiento por la descripción abstracta del sentimiento. Los sentimientos y las emociones son un asunto práctico, que ilumina u obstruye las palabras, que las pone a titubear, a farfullar, a decir otra cosa, que hace hablar a los personajes como personas dolidas, conmovidas, rabiosas o enamoradas. Las emociones no se describen, se actúan —como dicen los psicólogos— y un diálogo pleno de emoción pocas veces describe las emociones sentidas.
4. Utiliza groserías para darle “realismo” a tus personajes.
Haz que tus personajes imprequen indiscriminadamente, que utilicen las muletillas y que copien las malas palabras tuyas y del hombre de la calle. De esta manera obtendrás personajes despersonalizados y diálogos presuntamente intensos, degradados por el abuso y la utilización de términos tomados fuera de contexto. Sucede que el diálogo cinematográfico es un sistema tanto textual como contextual, y que así como una palabrota puede mover a la risa o a la solidaridad cuando se coloca en el lugar adecuado, una grosería mal puesta, no sólo puede resultar malsonante (que es lo de menos), sino, lo que es peor, dramáticamente contraproducente.
5. Haz que tus personajes tengan diálogos inteligentes.
Convierte a tus personajes en la vitrina de tu inteligencia y de tu agudeza. Con eso lograrás la celebración de los cómplices y los entendidos, y obtendrás una pobre caracterización y el achatamiento de tus personajes. Un diálogo inteligente es aquel en el que la inteligencia irradia desde el núcleo de su armazón, no es el que exhibe la agudeza en su superficie narcisista. Tus personajes no tienen que ser todos inteligentes, tú tienes que mostrar tu inteligencia cuando haces hablar a tus personajes desde su esencia y en su circunstancia.
6. Haz que tus personajes hablen y contesten
Haz el registro exacto y cronológico de los intercambios lingüísticos de tus personajes en el que los personajes siguen el hilo exacto de sus interacciones (en un mundo ideal porque hasta en el mundo real nunca las conversaciones son perfectas): “Hola”. “Hola” “¿Cómo estás?” “Bien.”.”¿Y tú cómo estás?” ”Bien”. De esta manera obtendrás diálogos predecibles capaces de desesperar a la audiencia. Los diálogos cinematográficos sólo son estables cuando un personaje necesita echar un largo cuento para que el otro personaje (y sobre todo el público) entienda. De resto, casi podría decirse que los personajes siempre hablan de cosas diferentes cuando dialogan: cuando uno quiere café, el otro se desespera por el calor.
7. Utiliza el voice over y el monólogo cada vez que no puedas recurrir a las acciones
La manera más sencilla de hacer naufragar un diálogo es recurrir al expediente de la voz que posteriormente se superpondrá a la imagen de un actor con cara de que está pensando. El monólogo, con su artificialidad (que no es teatral, sino propia del teatro) es otro dispositivo que permite la explicación en aras de pérdida de verosimilitud. El contexto que provee el género, por supuesto, es sumamente importante y hay monólogos y diálogos en voice over que enriquecen dramáticamente algunas películas, o que potencian la expresividad. Pero cuando cualquiera de estos recursos se utiliza como solución a la mano de problemas mayores, termina siendo peor el remedio que la enfermedad.
8. Compón tus parlamentos con la exactitud lógica y morfosintáctica que es propia de un texto escrito
De esta manera tendrás parlamentos perfectos y no personajes que hablan. Los diálogos cinematográficos, al contrario de los textos escritos, están regidos por su eficacia pragmática, no por su coherencia sintáctica ni por su consistencia semántica: se ha dicho y hay que decirlo otra vez, es más importante lo que el diálogo comunica que lo que el diálogo dice. El diálogo tiene memoria inmediata. La concordancia estricta y las oraciones subordinadas, por el contrario, son portadoras de una memoria textual de mayor alcance, más propia de la lectura, que de la escucha.
9. Intelectualiza
Haz que tus diálogos sean intelectuales, que el personaje intelectualice, desde la interpretación de sus propias vivencias, hasta el significado de la historia que estás contando (que, en última instancia, es el significado que tú quieres transmitir). Obtendrás así personajes intelectualizados, que habitan mundos intelectualizados, como si se tratara de una película de Catherine Breillat. Los personajes vivos, intelectuales o no, sin embargo, sólo intelectualizan en los momentos que necesitan intelectualizar, incluso en aquellos casos en los que la intelectualización constituye una caricatura.
10. Haz que tus personajes, en vez de hablar, emitan proclamas
Convierte tus parlamentos en proclamas, tus diálogos en argumentaciones, tus conversaciones entre personajes en detalladas exposiciones retóricas. Con eso garantizarás la adhesión de tus pares y entre tu película, tú y unos cuantos que piensan como tú, se repartirán el placer narcisista de un monólogo compartido. En el cine narrativo, no obstante, es la acción la que tiene la mayor fuerza argumentativa (fuerza retórica, en el sentido general del término): las tesis más abstrusas pueden ser expuestas con claridad (emocional, que es la que importa), si se les vierte en el adecuado molde dramático. Corolario: haz que sean tus personajes los que se apasionen con sus tesis, no te apasiones tú con las tesis que pones en boca de tus personajes.TIPS PARA ESCRIBIR MALOS DIALOGOS (I)
Di todo con las palabras, como si las palabras lo dijeran todo. De esta manera estarás desperdiciando el preciado recurso del silencio, que le bastó al cine silente para decirlo todo. Una pausa, una respuesta negada, una frase incompleta, pueden ser en ocasiones más contundentes y letales que el más demoledor de los discursos. En el cine sonoro, el silencio es parte de los diálogos.
2. Comienza por el principio y termina por el final
Comienza la escena del almuerzo por la llamada al mesero y termínala con la solicitud de la cuenta. Con esa técnica construirás escenas aburridas, repletas de información inútil, que se parecen tanto a la vida cotidiana, que dejan de ser verdaderas. Las escenas comienzan ya comenzadas y terminan cuando dejan de funcionar. Lo demás es desecho.
3. Explica el contexto a través del diálogo
Explica con tus parlamentos quienes son las dos mujeres que hablan a un lado de la autopista, qué hacen allí y porqué una de ellas está llorando. Al proceder así, cercenarás el diálogo cinematográfico de la capacidad que posee para construir el contexto de comunicación de los personajes que hablan. En nuestra vida, el contexto es el que explica las palabras que pronunciamos. En un guión cinematográfico, son las palabras las que suelen implicar el contexto de comunicación de nuestros personajes. Y construir es contexto requiere del trabajo deductivo de nuestros espectadores. Haz que tus personajes infieran en qué universo viven las dos mujeres que hablan a un lado de la autopista.
4. Haz que tus personajes lo digan todo
No dejes lugar a lo no dicho que lo dice todo, a la omisión que enfatiza lo omitido, a la exageración que reclama, a la negación que afirma, al titubeo que niega, a la explicación que no explica otra cosa que el deseo de no explicar, a la ironía, y tendrás diálogos de diccionario, llenos de palabras que significan, pero que carecen de sentido. Si, por el contrario, quieres decir mucho más de lo que significan las palabras, apunta hacia lo que algunos suelen llamar el subtexto y que no es otra cosa que aquello que siempre hacemos con nuestras palabras: ocultar, implicar, usar el sentido convencional de las palabras para siempre decir siempre otra cosa, para seducir, para engañar, para ocultar nuestros deseos o nuestros temores, para hacer las mil y una cosas que todos los días hacemos con palabras.
5. Cree en las palabras, no en los hechos
Sustituye la acción por la palabra. Da por sentado que somos lo que decimos y no lo que hacemos, o lo que hacemos con lo que decimos. Tendrás así personajes falsos que hablan de sí mismos y de sus sentimientos como políticos de segunda. Recuerda que tus personajes son lo que hacen y su manera particular de hacer lo que hacen. Como en la vida, las palabras no son sino vestiduras que, al movernos, siempre dejan ver nuestra verdadera piel.
6. Haz que tus personajes sean corteses
Usa el acuerdo, la confirmación, la complementación en las conversaciones para desarrollar una idea, como recursos para dormir a tus espectadores. Los acuerdos son indispensables en la vida y bastante inútiles en el seno de un diálogo cinematográfico. En el buen diálogo siempre están pasando cosas: cada dos o tres líneas, uno de los personajes lanza un dardo con sus palabras y el otro personaje lo recibe y prepara su venganza: hay dardos risibles en la comedia y dardos envenenados en el drama, hay dardos oscuros en el policial y dardos amenazadores en el western. Pero siempre se lanzan dardos.
7. Cree en la argumentación, no en la confrontación
Haz que tus personajes actúen como curas, sin que sean personajes religiosos. Construye personajes razonables, sin que su equilibrio sea su desviación. Haz que tus personajes discutan razonablemente, negocien, y lleguen a soluciones. Aún más, haz que tus personajes cambien como consecuencia de una argumentación. En otras palabras, evita el conflicto en el papel, como muchas veces lo evitamos en la vida. Tendrás en tus manos el texto de un sermón, nunca el borrador de un guión cinematográfico.
8. Nunca cambies de tema ni dejes vacíos en las conversaciones
Desarrolla un tema de cabo a rabo, en cada diálogo de tus personajes: esa coherencia hará perfectamente legibles las acciones, y completamente chatos a tus personajes. Si quieres personajes con más de una dimensión, por el contrario, deja suficientes vacíos como para que el espectador los complete con lo que le adjudica a la intención que tienen tus personajes con lo que dicen. La dimensión profunda de un personaje se asoma en esos vacíos: el sentido último siempre debe completarse en la mente del espectador.
9. Utiliza frases comunes y lugares comunes
Utiliza refranes conocidos, muletillas al uso, giros desgastados, retruécanos de moda y agudezas robadas de la televisión. Tendrás personajes falsamente divertidos y seguramente condenados al olvido. Los tópicos sólo sirven como materia prima para la invención, para ser modificados, repotenciados, parafraseados, traicionados e ironizados. De esas invenciones muchas veces surgen lo que distingue los diálogos del cine, de los parlamentos de la vida cotidiana: las frases memorables, alimento eterno de los lugares comunes.
10. No reescribas
Escribe tus diálogos de una vez y no reescribas nunca, no agregues ni taches una palabra, así te asegurarás de que lo que sirve en tu diálogo perecerá hundido en el amasijo de todo lo que no sirve, que, en general, es mucho más de lo que sirve. Si quieres buenos diálogos, poda, cambia, permuta, tacha, escucha, repite, borra. Los dos instrumentos indispensables para dialogar son un buen marcador negro, para tachar lo que no funciona, y un resaltador, para destacar lo poco que sobrevive del naufragio.sábado, 21 de enero de 2012
ERRORES COMUNES
RICARD DE LA CASA
Todos cometemos errores, es humano según dice la famosa cita en latín. Es importante que entendamos que, aún con mucha experiencia como bagaje, los seguimos cometiendo, otros errores, desde luego, y en algunos casos los mismos, pero alguien también decía que somos la única especie que es capaz de tropezar con la misma piedra dos y tres y hasta cuatro veces. He aquí unos cuantos errores comunes de una obra. Algunos se deslizan casi sin darnos cuenta, y son difíciles de encontrar.
1 El Personaje principal se vuelve pasivo
Eso suele suceder generalmente porque al cabo de poco tiempo en que nos hemos sumergido completamente en la elaboración de la obra, los personajes suelen cobrar "vida" en nuestro interior y algún personaje secundario toma mayor relevancia. Puede que sea porque el personaje principal ha dejado de gustarnos o justamente porque alguno secundario nos agrada más o encontramos que la obra mejora o da más juego con ese personaje. Es fácil que suceda así, pensemos que los personajes que actúan de contrapunto del principal, suelen ser los "malos de la película" y estos son, en la mayoría de los casos, mucho más atractivos. En cualquier caso es un error. Desde luego seguimos siendo libres para hacer lo que nos venga en gana, pero seguirá siendo un error de planteamiento. Debemos entonces repasar el texto (las escenas) y ver dónde el personaje se vuelve pasivo y devolverle la fuerza perdida. Si eso no nos apetece, o es muy complicado y acabamos prefiriendo al personaje secundario, deberíamos reestructurar la obra para el intercambio de roles o tener más de un personaje principal, esta solución es un poquito más complicada, pero la experiencia vale la pena.
2 No presentar al Personaje Principal en los primeros párrafos
El lector busca, tiene, quiere identificarse con el personaje principal, al menos quiere hallarlo rápidamente para saber cómo y a quién prestar mayor atención. Es vital que en la primera escena, se presente al personaje principal. El comienzo es un tiempo delicado no sólo porque debemos captar la atención del lector, sino porque tenemos que presentar al personaje. Hay muchas formas de hacerlo, no se preocupe por ello, pero si no aparece, el lector tiende a confundirse y creer que algún secundario es el principal (por desgracia somos de costumbres fijas) y cuando éste aparece, la confusión se hace mayor y puede llegar a molestar. Intente mostrar alguna emoción del personaje, eso le servirá para darle profundidad, para caracterizarlo, sin necesidad de describirlo completamente. Ese es un punto importante, no lo haga de forma descarada, sensiblera ni gratuita, la inclusión debe ser natural, si no es así recomponga la escena hasta conseguirlo.
3 Derrochar Ideas - Argumentos - Caracteres
Un error típico de principiante. Tenemos demasiadas ideas en la cabeza y las queremos meter todas para dar una sensación de complejidad de la trama, de riqueza; no es necesario en absoluto. Servirá, como mucho, para que el lector avezado se dé cuenta de la falta de seguridad en nosotros mismos. A menudo utilizamos un personaje para explicar una cosa en el primer capítulo, otro en el segundo, otro en el tercero. Hay que aprovechar a los mismos, utilizarlos más intensamente, eso les dará mayor profundidad psicológica y por ello facilitaremos la labor del lector para seguir la trama. Al utilizar los mismos personajes secundarios y aunque estos no puedan mostrar cambios importantes en su carácter, se debería escoger algunos, por ejemplo el que dé la réplica al personaje principal, para mostrar pequeños cambios.
4 ¿Qué estoy haciendo yo aquí?
No se desespere, a todos les pasa, hasta al más experimentado. Es simplemente falta de previsión, falta de un esquema general del relato o de la novela. Y nos pasa porque a pesar de tener las cosas muy controladas, a todos nos gusta dejar correr la imaginación y ver a dónde nos lleva la escena en la que estamos metidos. Tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Es bueno que antes de empezar hayamos diseñado la obra en sus partes principales: personajes, conflictos, escenas. Sólo así sabemos por dónde vamos y si nos desviamos deberíamos tener una buena razón. Experimentar no es malo, pero cuanto más organizados estemos, mejor sacaremos provecho de esa experimentación, pues un buen escritor no debería pasar toda una vida escribiendo una sola novela.
5 Diálogo
Es una parte fundamental en la obra, cuanto más larga sea ésta, más importante se vuelve. Pero tampoco se obsesione con ello. Intente no dejar soliloquios, conferencias, largas parrafadas ni explicaciones. Un sistema sencillo de comprobar si vamos por buen camino es visualizar la hoja de papel como si fuera una imagen, si hay mucho texto quiere decir que hay una pobreza de diálogo, si hay mucho espacio en blanco pasa lo contrario, estamos abusando de él. Con todo, sólo usted puede evaluar si en una escena es necesario más o menos cantidad de diálogo. Tenga cuidado con el Slang, con los dialectos, si los utiliza debe intentar que el lector pueda interpretar correctamente sus significados. Debemos buscar la manera para que quede claro lo que se está intentando decir. No tema utilizar "dijo" en los diálogos, esa palabra se utiliza normalmente en el 90% de las ocasiones. Desde luego debe intercalarse con otras palabras, sobre todo cuando el personaje hace algo o lo dice de cierta manera, pero intente mostrar esas emociones, no de señalarlas simplemente.
6 Parar demasiado pronto
Otro fallo de escritor novel. Estamos tan ansiosos por acabar una obra (llevamos tantas inacabadas...) que generalmente precipitamos el fin. Las historias acaban demasiado abruptamente (habitualmente por falta de un esquema general). Fuércese a continuar escribiendo cuando crea que ya a acabado, normalmente podemos encontrarnos con una sorpresa. Y en todo caso si no consigue mejorarla será un excelente ejercicio.
7 No dejar descansar la historia
Cuando acabamos una historia estamos demasiado metidos en ella. Somos incapaces de juzgarla con absoluta imparcialidad. Hay que darse tiempo para olvidarse-distanciarse, y dependiendo de nuestro trabajo estar al menos unos días-semanas alejados de ella. Una vez ha pasado ese tiempo, hace falta chequear la historia para una aceptación general, leerla como lector —directamente— sin pretender ni pensar en corregir-cambiar etc.
8 No ensayar comienzos diferentes.
No valoramos nuestra capacidad en su justa medida, sea por arriba o por abajo. Quizá el principio escogido no sea el más adecuado aunque lo parezca. Una vez se tiene la historia, se debería ensayar varios comienzos alternativos, no muy complejos, sólo dos o tres párrafos, de forma rápida, escogiendo diferentes formas de presentar la información, puntos de entrada en la historia. Una vez que eso se hace varias veces, se vuelve algo natural en nosotros y aprovecharemos mejor todo nuestro potencial creativo
9 No planear el clímax desde el principio
Una cosa es la previsión, la organización, tener un esquema general del relato o de la novela y otra llegar hasta el extremo de tener previsto hasta el clímax, algo que ocurre generalmente al final de la novela. No debemos atarnos las manos hasta ese extremo y dejarnos la posibilidad de cambios. Es evidente que deberíamos desarrollarla de acuerdo con la promesa original, pero que eso no nos coarte como para que la obra se convierta en algo rígido.
10 Tomar demasiado tiempo para repasar
Más que error, vicio que hace falta erradicar. Corrija todo lo que crea necesario, pero defina un tiempo concreto para ello, sino esta abocado a la necesidad ilógica de corregir un texto cada vez que lo lea y eso más que ralentizar su producción acabará paralizándola. Acepte como artículo de fe que toda obra es susceptible de mejora, y que nosotros mismos evolucionamos y que con ello nuestra capacidad y experiencia aumenta. Tenemos que parar en algún momento, si no estaremos siempre dando vueltas al mismo molino.
11 Estructuras ilógicas
Un error del que hay que huir como del diablo. La obra se sustenta en una realidad (incluida la ciencia ficción y la fantasía más desbocada), la que el escritor desea y debe aferrarse a ella. Debe respetarse a sí mismo y sobre todo al lector. Construirla de forma inverosímil o fuera de contacto de la realidad hará que la gente no se crea lo que está leyendo, pensarán con toda razón que usted, el escritor, les está tomando el pelo, se molestarán y simplemente dejarán de leerla. La obra ha de ser consistente con todos sus planteamientos y ser honestos con ellos. Y, sobre todo, al final del relato o la novela, no se saque un conejo de la chistera para solucionar sus fallos de estructura, sólo conseguirá hacer más visibles estos.
DICCIONARIO DE NARRATOLOGIA
regida por las leyes de la sucesividad y causalidad, y dotada de un significado
unitario. Junto con el MODELO ACTANCIAL refleja la estructura de la HISTORIA que
la novela cuenta.
ACTANTE. Función básica en la sintaxis de la acción
narrativa que articula la historia contada en la novela, y que puede ser
desempeñada por uno o varios personajes o por fuerzas objetivas -por ejemplo, el
dinero-, subjetivas-la ambición-, trascendentales - la Divinidad- o simbólicas
-el Bien o el Mal-. El modelo actancial de A.J. Greimas comprende las
seis instancias siguientes: sujeto, o fuerza fundamental generadora de la
acción; objeto, aquello que el sujeto pretende o desea alcanzar;
destinador (o emisor), quien promueve la acción del sujeto y sanciona su
actuación; destinatario, la entidad en beneficio de la cual actúa el
sujeto; adyuvante (o auxiliar), papel actancial ocupado por todos lo que
ayudan al sujeto; y oponente, los contrarios a él. Este modelo
actancial sirve para diseñar la estructura de la historia
narrada.
ACTO DE HABLA. Toda frase considerada no como enunciado, sino como
enunciación lingüística mediante la cual un sujeto desea transmitir un mensaje a
uno varios destinatarios con el propósito de obtener de ellos determinadas
respuestas. Este planteamiento constituye la base de la Pragmática lingüística,
y desde ella está siendo objeto de diversas aplicaciones a la Ciencia
literaria.
ADYUVANTE. Véase ACTANTE. Sinónimo de
AUXILIAR.
AGONICO, PERSONAJE. Aquel que se debate entre continuas
alternativas, y modifica por tanto su conducta y pensamiento a lo largo de la
novela. Equivale al PERSONAJE REDONDO («round») de Henry James.
ALCANCE. Distancia temporal que separa una ANACRONÍA, ya
sea ANALEPSIS o PROLEPSIS, del punto cronológico marcado por el RELATO PRIMARIO
de la novela, o momento en relación al cual se considera la existencia de saltos
hacia atrás o hacia adelante en la secuencia narrativa.
AMPLITUD. Extensión del TIEMPO DE LA HISTORIA que cubre, en
un sentido restrospectivo o prospectivo, la ANALEPSIS y la PROLEPSIS,
respectivamente.
ANACRONÍA. Toda discordancia entre el orden natural,
cronológico, de los acontecimientos que constituyen el TIEMPO DE LA HISTORIA, y
el orden en que son contados en el TIEMPO DEL DISCURSO. Véase ANALEPSIS y
PROLEPSIS. Según su ALCANCE y AMPLITUD, las ANACRONÍAS pueden ser EXTERNAS,
cuando su alcance las lleve más allá del específico del RELATO PRIMARIO,
INTERNAS, cuando les haga coincidir con algún punto de éste, y MIXTAS, cuando el
punto de alcance sea anterior y el punto de amplitud posterior al principio del
RELATO PRlMARIO.
ANALEPSIS. ANACRONÍA consistente en un salto hacia el
pasado en el TIEMPO DE LA HISTORIA, siempre en relación a la línea temporal
básica del DISCURSO novelístico marcada por el RELATO PRIMARIO.
ANISOCRONÍA. Toda alteración del RITMO narrativo, tanto por remansamiento
-en virtud del uso de las PAUSAS, el RALENTI o la ESCENA-como por la aceleración
producida mediante RESÚMENES o ELIPSIS. Véanse.
ARGUMENTO. Resumen o síntesis de la HISTORIA narrada en una
novela.
AUTOBIOGRAFÍA. Narración retrospectiva autodiegética que un individuo
real hace de su propia existencia, con el propósito de subrayar la constitución
y el desarrollo de su personalidad. Una novela autobiográfica se diferencia de
la autobiografía propiamente dicha tan sólo por un rasgo pragmático: el carácter
ficticio del NARRADOR AUTODIEGÉTICO.
AUTODlEGÉTlCO. Dícese de aquel narrador que, como el de las
AUTOBIOGRAFÍAS, refiere las experiencias de su propia vida.
AUTOR. El escritor que produce una obra literaria, por ejemplo una
novela. Es el EMISOR EMPÍRICO de un mensaje consistente en la novela misma,
recogido usualmente en un libro, del que somos RECEPTORES EMPÍRICOS los lectores
reales que el texto tiene, ha tenido y tendrá a lo largo de la
historia.
AUTOR IMPLÍCITO. La voz que desde dentro del DISCURSO novelístico, de
cuya estructura participa como sujeto inmanente de la enunciación, transmite
mensajes para la recta interpretación de la HISTORIA, adelanta
metanarrativamente peculiaridades del DISCURSO, hace comentarios sobre los
personajes, da informaciones complementarias generalmente de tipo erudito, e
incluso transmite contenidos de evidente sesgo ideológico. Por todo ello tiende
a confundirse con el AUTOR EMPÍRICO, del que, sin embargo, debe ser distinguido
radicalmente.
AUXILIAR. Véase ACTANTE.
BEHAVIOURISM. Véase CONDUCTISMO.
BILDUNGSROMAN. Véase NOVELA DE APRENDIZAJE.
CÁMARA. Vease MODO CINEMATOGRÁFICO.
CAUSALIDAD. Relación de causa a efecto que se establece entre los
acontecimientos constitutivos de la historia que la novela cuenta. Está,
lógicamente, relacionada con la secuencia temporal ordenada de los mismos, de
manera que cualquier alteración de ésta implica una determinación para el LECTOR
IMPLÍCITO.
CÓDIGO. Componente fundamental de todo proceso comunicativo, consistente
en el sistema de normas, reglas y determinaciones de acuerdo con las cuales el
EMISOR elabora el mensaje y el RECEPTOR lo descifra. En una novela entran en
juego dos CÓDIGOS, el puramente lingüístico del idioma en que está escrita, y un
código narrativo constituido por el conjunto de procedimientos que estructuran
el discursoy que reclaman una cierta competencia en su descifrado por parte del
rector.
COMPETENCIA NARRATIVA. Capacidad para producir y comprender un DISCURSO
narrativo gracias al dominio del CÓDIGO correspondiente.
COMUNICACIÓN. Proceso mediante el cual un EMISOR de acuerdo con un
determinado CÓDIGO elabora un MENSAJE que remite a un CONTEXTO o REFERENTE,
MENSAJE que es decodificado por un RECEPTOR siempre que se haya producido un
CONTACTO entre aquél y el EMISOR.
CONDUCTISMO. Del inglés BEHAVIOURISM, se trata de un método de la ciencia
psicológica moderna que niega el interés de la introspección para conocer la
personalidad humana, que habrá de definir se exclusivamente a través de la
observación externa de la conducta de los individuos. Creado por John Watson,
Skinner fue uno de los primeros en aplicar sus presupuestos a obras narrativas.
Su plasmaciónóptima se da mediante la forma de modalización del MODO
CINEMATOGRÁFICO.
CRONOTOPO. Según Mijail M. Bajtín, la correlación esencial que se da
entre las relaciones espaciales y temporales en la obra literaria en general y
la narrativa en particular.
DEÍCTICOS. Términos o expresiones-«yo», «tú», «aquello», «ahora», «aquí»,
etc.-que en la frase se refieren al contexto de su enunciación, esto es, a su
emisor, su destinatario y las circunstancias de tiempo y espacio con ellos
relacionadas.
DESEMBRAGUE. Operación mediante la cual el sujeto empírico de una
enunciación y sus circunstancias espacio-temporales se transforman en signos
implícitos en el enunciado-«yo», <«aquí», «ahora»-, vinculados y a la vez
desconectados de aquéllos.
DESEMBRAGUE INTERNO es el que posibilita el tránsito de la función narrativa
del narrador principal a un PARANARRADOR.
DESENLACE. Acontecimiento que resuelve, al final del discurso narrativo,
las intrigas planteadas a lo largo de la acción, cerrando el desarrollo de la
historia con una situación estable (maduración, victoria, muerte, boda, éxito,
fracaso, etc.).
DESTINADOR. Véase ACTANTE.
DES TINA TARIO. Véase ACTANTE. En otra acepción, es sinónimo de RECEPTOR.
Véase esta entrada.
DESCRIPCIÓN. La representación, mediante las palabras del discurso
narrativo, de objetos, acres, paisajes y situaciones en una dimensión estática,
especial, no temporal.de
DIALOGISMO. Según Bajtín, cualidad especialmente destacada en los
discursos novelísticos por la cual éstos resultan de la interacción de múltiples
voces, con ciencias, puntos de vista y registros lingüísticos. Ese DIALOGISMO
implica, pues, la HETEROFONIA, o multiplicidad de voces; la HETEROLOGÍA, o
alternancia de tipos discursivos entendidos como variantes lingüísticas
individuales; y la HETEROGLOSIA, o presencia de distintos niveles de
lengua.
DIÁLOGO. Representación directa en el discurso novelístico del
intercambio verbal entre dos o más personajes.
DIÉGESIS. El mundo ficticio en el que se sitúan los personajes,
situaciones y acontecimientos que constituyen la HISTORIA narrada por una
novela.
DISCURSO. En la obra novelística, el plano de la expresión, de la misma
forma que la HISTORIA representa el plano del contenido.
DISEÑO EDITORIAL. Las formas construetivas external-parte, libro,
capítulo, secueneia, párrafo, etc.-en que el texto de una novela aparece
distribuido en las páginas del manuscrito o del libro.
DISPOSITIO. Segunda de las cinco partes de la antigua Retórica,
correspondiente al orden y disposición de las ideas en el DISCURSO. En términos
generales, equivale a lo que para nosotros es la ESTRUCTURA, pues trataba
asimismo de la relación entre las parte s y el todo de la obra
literaria.
DISTANCIA. El espacio metafórico existente entre el NARRADOR y el
universo de la HISTORIA que narra. Junto con la PERSPECTIVA es un factor
fundamental para la estructuraeión narrativa. La OBJETIVIDAD en el relato
implica una DISTANCIA menor que la perceptible en la narración no
objetiva.
DRAMÁTICO, MODO. Véase MODO DRAMÁTICO.
DURACIÓN. Para algunos autores, el conjunto de fenómenos vinculados a la
relaeión de desajuste o equivalencia entre el TIEMPO DE LA HISTORIA y el TIEMPO
DEL DISCURSO. Véase RITMO.
ELIPSIS. Técnica narrativa consistente en omitir en el DISCURSO sectores
más o menos amplios del TIEMPO DE LA HISTORIA, lo que implica un configuración
del LECTOR IMPLÍCITO tendente a suplir esa información no dada sobre personajes
y acontecimientos.
ELOCUTIO. Tercera de las cinco parte s de la antigua Retórica, que atañe
a búsqueda de las palabras y expresiones lingüísticas que constituirán el
DISCURSO.
EMISOR. El sujeto de una enunciación comunicativa, que codifica y
transmite un mensaje al destinatario. En otra acepción, sinónimo de DESTINADOR
en el MODELO ACTANCIAL. Véase ACTANTE.
ENUNCIACIÓN. Las huellas que hay en el DISCURSO del acto que lo genera y
las circunstancias del mismo.
EPISODIO. Tramo de la ACCIÓN novelesca dotado de cierta unidad parcial
que permite diferenciarlo de los que le preceden y siguen.
ESCENA. Técnica narrativa que por medio de un predominio casi absoluto
del DIÁLOGO produce un RITMO narrativo lento, que da énfasis al momento de la
HISTORIA que se está desarrollando en el DISCURSO.
ESPACIALIZACIÓN. Operación fundamental en el proceso de transformación de
una HISTORIA en un DISCURSO mediante una ESTRUCTURA narrativa. Consiste en la
conversión del ESPACIO de la HISTORIA en un espacio verbal en el que se
desenvuelvan los personaj es y situaciones m ediante procedimientos técnicos y
estilísticos entre los que destaca la DESCRIPCIÓN
ESPACIO. Categoría fundamental, junto al TIEMPO, de la ESTRUCTURA
narrativa. Véase ESPACIALIZACIÓN.
ESTILO DIRECTO. El que se da en aquellos discursos en los que se cita las
palabras o pensamientos de los personajes de manera textual, tal y como se
supone que ellos mismos los han formulado. Suelen ir precedidos de fórmulas que
los gramáticos conocen como VERBA DICENDI (Vease).
ESTILO INDIRECTO. Al contrario del ESTILO DIRECTO, procedimiento por el
que las frases o pensamientos de los personajes son incorporados al discurso del
narrador que con sus propias palabras los resume en primera o tercera persona
narrativa.
ESTILO INDIRECTO LIBRE. Modalidad de discurso que se puede calificar de
neutral, pues permite reflejar, de forma convincente y vivaz, el pensamiento del
personaje sin prescindir de la tercera persona del narrador, por lo que se da
fundamentalmente en formas de MODALIZACIÓN como las llamadas OMNISCIENCIA
SELECTIVA y MULTISELECTIVA. Como marcas lingüísticas de su presencia están el
uso del imperfecto de indicativo, la reconversión de la persona yo en la
persona el, la afectividad expresiva proporcionada por exclamaciones,
interrogaciones, léxico, coloquialismos, etc., así como la ausencia
introductoria de los VERBA DICENDI.
ESTRATEGIA NARRATIVA. Conjunto de procedimientos y recursos que articulan
las relaciones pragmáticas internal entre el narrador, el universo de la
historia narrada y sus destinatarios imp!ícitos.
ESTRUCTURA. La red de relaciones de dependencia mutua que se establece
entre todos los elementos componentes de un conjunto. La ESTRUCTURA NARRATIVA,
pues, resulta de la transformación de una HISTORIA en un DISCURSO mediante la
MODALIZACIÓN, la TEMPORALIZACIÓN y la ESPACIALIZACIÓN.
EVIDENTIA. En la Retórica, descripción viva de un objeto mediante la
acumulación de los detalles que lo integran.
EXTRADIEGETICO. Véase NIVELES NARRATIVOS.
FÁBULA. Término que entre los formalistas rusos equivale a la HISTORIA,
entendida en relación a DISCURSO.
FENOMENICIDAD. Condición de algunos discursos novelísticos que justifican
su propia existencia como tales, en forma de cartas, crónicas, informes,
documentos, manuscritos, etc.
FICCIÓN. Relato de una HISTORIA que no ha sucedido nunca en términos
homólogos a aquellos en los que se contaría una historia real. Véase PACTO
NARRATIVO.
FICCIONALIDAD. Cualidad específica de la FICCIÓN. Véase también PACTO
NARRATIVO.
FICELLE. Según Henry James, este término sirve para designar a aquellos
personajes cuya función principal es servir al desarrollo de la acción
novelesca, enlazando a otros personajes, situaciones, momentos y lugares. Lo
contrario se da cuando son el resto de los elementos de la narración los que
sirven al personaje, como ocurre con los protagonistas de la novela psicológica,
por ejemplo.
FIDEDIGNO. Dícese de aquel NARRADOR que se ajusta a las normas y valores
establecidos por el AUTOR IMPLÍCITO. De haber discrepancia entre ambos, nos
encontramos por el contrario con un NARRADOR NO FIDEDIGNO.
FLASH-BACK. Véase ANALEPSIS.
FLASH-FOR WARD. Véase PROLEPSIS.
FOCALIZACIÓN. La elección de una o mas perspectivas desde las que abordar
el conjunto de la HISTORIA que se quiere transformer en un discurso modalizado.
Véase VISIÓN.
FORMA ESPACIAL. ESTRUCTURA narrativa por la que el TIEMPO DE LA HISTORIA
se fragmenta, simultáneamente, en diferentes situaciones localizadas en espacios
distintos, de manera que el rector perciba que aquello que lee en páginas
sucesivas del DISCURSO, en realidad corresponde a un mismo momento. Véase
TEMPORALIZACIÓN SIMULTÁNEA.
FORMA EXTERNA. El estilo o envoltura verbal del texto literario o
novelístico.
FORMA INTERNA. La ESTRUCTURA de un texto literario en general y
novelístico en particular.
FRECUENCIA. Relación entre el numero de veces en que un suceso se da en
la HISTORIA y las que aparece narrado en el DISCURSO. Cuando la ecuación es de
uno a uno estamos ante una NARRACIÓN SINGULATIVA; cuando se cuenta n
veces un hecho ocurrido una, se trata de una NARRACIÓN REPETITIVA; y en el caso
contrario, de la NARRACIÓN ITERATIVA.
FUNCIÓN. Elemento estructural básico de un discurso narrativo. Por
ejemplo, los papeles de los ACTANTES.
HEROE. Protagonista principal de una novela.
HETERODIEGÉTICO. Aquel discurso cuyo NARRADOR no pertenece como personaje
a la HISTORIA (o DIEÉGESIS) que se narra. También se puede, por tanto, atribuir
este adjetivo al propio narrador que posee esta característica
fundamental.
HETEROFONIA. Véase DIALOGISMO.
HETEROGLOSIA. Véase DIALOGISMO.
HETEROLOGÍA. Véase DIALOGISMO.
HIPODIEGETICO. Véase NIVELES NARRATIVOS.
HISTORIA. En la obra novelística, el plano del contenido, de la misma
forma que el DISCURSO representa el plano de la forma. Prueba de la
indisolubilidad de ambos está en que la HISTORIA sólo existe y es aprehensible a
través del DISCURSO.
HOMODIEGÉTICO. Aquel discurso cuyo narrador pertenece en calidad de
personaje a la HISTORIA (o DIEGESIS) que se narra. Dícese también de ese
narrador.
IN MEDIAS RES. Planteamiento del DISCURSO narrativo que por comenzar el
relato en un punto medio del TIEMPO DE LA HISTORIA, como hizo Homero en la
Iliada, provoca luego la retrospección o ANALEPSIS.
INTERTEXTUALIDAD. El conjunto de relaciones que un texto literario puede
mantener con otros.
INTRADIEGETICO. Véase NIVELES NARRATIVOS.
INTRIGA. La trama interna de una HISTORIA.
INVENIO. O INVENTIO. Parte de la Retórica que atiende a la búsqueda de lo
que se ha de decir en la obra literaria, esto es su TEMA y
ARGUMENTO.
ISOCRONÍA. Ritmo narrativo que se mantiene constante.
ISOTOPÍA. Reiteración de elementos semánticos o pertenecientes a
cualquier otro plano del lenguaje o del universo ficticio establecido en el
discurso, que traba un texto dotándole de coherencia interna.
ITERATIVA, NARRACIÓN. Véase FRECUENCIA.
LECTOR EMPIRICO. El receptor real que la novela tiene cada vez que es
actualizada mediante la lectura.
LECTOR EXPLÍCITO. Receptor interno del mensaje narrativo que aparece
representado en el DISCURSO como destinatario ocasional de mensajes emitidos
hacia é1 por el AUTOR IMPLÍCITO.
LECTOR IMPLÍCITO. Instancia inmanente de la recepción del mensaje
narrativo configurada a partir del conjunto de lagunas, vacíos y lugares de
indeterminación que las diferentes técnicas empleadas en la elaboración del
DISCURSO van dejando, así como por aquellas otras determinaciones de la lectura
posible del mismo que van imp!ícitas en procedimientos como la ironía, la
metáfora, la parodia, la elipsis, etc.
LITERARIEDAD. Según los formalistas rusos y checos, propiedad por la que
un discurso verbal entre a former parte de la literatura.
METANARRACIÓN. Aquel discurso narrativo que trata de sí mismo, que narra
cómo se está narrando.
MÍMESIS. Principio básico de todas las artes según Aristóteles. En la
novela, da lugar al REALISMO. En una acepción más restringida, equivale a
OBJETIVIDAD y ESTILO DIRECTO.
MISE EN ABYME. Expresión francesa, perteneciente al lenguaje de la
heráldica, que se utiliza para designar la reduplicación especular propia de las
estructuras metanarrativas en las que se insertan relatos dentro de otros
relatos. Véase HIPODIEGÉTICO.
MODALIDAD. Expresión lingüística de la actitud de un sujeto con respecto
al contenido de una oración. El modo verbal así lo hace, como también el
propio contenido semántico del algunos verbos. La presencia intensa de estos
procedimientos de MODALIDAD en una novela en tercera persona manifiestan la
presencia notable del NARRADOR, y por lo tanto disminuyen la OBJETIVIDAD del
DISCURSO.
MODELO ACTANCIAL. Véase ACTANTE.
MODO DRAMÁTICO. Forma de modalización que pretende alcanzar un alto grado
de objetividad, al prescindir de las voces del AUTOR IMPLÍCITO y sustituir la
del NARRADOR por unas escuetas indicaciones a modo de la acotación teatral con
el fin de enmarcar un discurso narrativo dominado totalmente por la voz de los
PERSONAJES, bien sea a través del DIÁLOGO, bien del MONÓLOGO
CITADO.
MONÓLOGO AUTÓNOMO. Véase MONÓLOGO INTERIOR.
MONÓLOGO CITADO. Transcripción directa, en el discurso novelístico, del
pensamiento de un personaje en forma de soliloquio.
MONÓLOGO INTERIOR. Discurso sin auditor y no pronunciado, por el que un
personaje novelístico expresa su pensamiento más íntimo, próximo a lo
subconsciente, antes de toda organización lógica, por medio de frases directas
reducidas a una sintaxis elemental. En la tradición anglosajona es conocido como
STREAM OF CONSCIOUSNESS, y en la tipología de Dorrit Cohn, como MONÓLOGO
AUTÓNOMO.
MONÓLOGO NARRADO. Representación del pensamiento íntimo de un personaje
en tercera persona mediante el ESTILO INDIRECTO LIBRE.
MONTAJE. Término procedente de la técnica cinematográfica, referente a la
articulación de los diferentes planos y secuencias que constituyen el filme. En
novela equivale a la sintaxis mediante la que se estructuran los episodios de la
HISTORIA en un DISCURSO narrativo.
MOTIVO. Unidad temática mínima. Véase TEMA.
MUNDO POSIBLE. Noción procedente de la Semántica formal pero de gran
rendimiento para el estudio de los discursos novelísticos, en cuanto designa
aquellos universos narrativos entendidos como construcciones semióticas
específicas, de existencia puramente textual. Tales universos configuran un
campo de referencia inferno que el rector de la novela llena de sentido actual
mediante la proyección del campo de referencia externo que su propia experiencia
de la realidad le proporciona. En este proceso radica la esencia del realismo
novelístico.
NARRACIÓN. Acto de habla consistente en representar coherentemente una
secuencia de acontecimientos real o supuestamente sucedidos. Es también el
género literario derivado de ese acto de habla.
NARRADOR. Sujeto de la ENUNCIACIÓN narrativa cuya VOZ cumple las
funciones de describir el espacio, el desarrollo del tiempo, los personajes de
la novela y sus acciones.
NARRATARIO. Receptor inmanente de un discurso narrativo que justifica la
FENOMENICIDAD del mismo.
NARRATIVIDAD. Conjunto de propiedades que caracterizan la COMPETENCIA
NARRATIVA y se den en los discursos producidos por ella.
NARRATOLOGÍA. Termino propuesto por Tzvetan Todorov para designer la
nueva teoría de la narración literaria.
NIVELES NARRATIVOS. En una novela en tercera persona, el narrador
radicaría en un nivel básico EXTRADIEGÉTICO, los personajes de la historia en un
segundo nivel INTRADIEGÉTICO y cuando uno de ellos, mediante un DESEMBRAGUE
INTERNO, asumiese el papel de narrador secundario o PARANARRADOR, se abriría el
primero de los posibles niveles HIPODIEGÉTICOS propios de las obras concebidas
según la estructura de la llamada «caja china» o de la MISE EN ABYME
metanarrativa .
NOUMENICIDAD. Condición de aquellas novelas o relatos que no explican su
existencia como tales textos, si no que se presentan como discursos
absolutamente gratuitos, fundamentados en una fuente de enunciación que no
precisa justificarse como tal, ni justificar el por qué del discurso que
asume.
NOVELA DEAPRENDIZAJE. La que narra la HISTORIA de un personaje a lo largo
del complejo camino de su formación intelectual, moral, estética o sentimental
en el tránsito de la adolescencia y primera juventud a la madurez. Aunque se
trata de un género presente desde antiguo en la Literatura, acaso por su
fundamento antropológico en los rituales de la iniciación, fue en Alemania conde
fue definido en primer luger su concepto BILDUNGSROMAN- inspirado por el
Wilhelm Meisters Lehrjahre (1796) de Goethe.
OBJETIVIDAD. Cualidad de aquellas narraciones en las que el NARRADOR en
tercera persona, ajeno pues a la HISTORIA, o en su caso el AUTOR IMPLÍCITO no
interfieren en un DISCURSO en el que predomina la presentación directa de los
personajes y situaciones.
OBJETO. Véase ACTANTE.
OMNISCIENCIA AUTORIAL. La forma menos objetiva de MODALIZACIÓN,
caracterizada por la predominancia de las voces del AUTOR IMPLÍCITO, que
establece un circuito de comunicación interna en el DISCURSO con el LECTOR
EXPLÍCITO, y un NARRADOR ubicuo y omnisapiente, que goza de un punto de vista
sobre la HISTORIA sin limitaciones.
OMNISCIENCIA MULTISELECTI VA. Forma de MODALIZACIÓN por la que la voz del
NARRADOR cuenta tan sólo aquellos aspectos de la HISTORIA perceptibles desde la
perspectiva de dos o más personajes selectos, que le prestan así sus respectivos
puntosde vista. Henry James les denominaba, por ello, REFLECTORES.
OMNISCIENCIA NEUTRAL. Forma de MODALIZACIÓN en tercera persona
caracterizada por la predominancia de un NARRADOR ubicuo y omnisapiente, que
goza de un punto de vista sobre la HISTORIA sin ninguna
limitación.
OMNISCIENCIA SELECTIVA. Forma de MODALIZACIÓN por la que la voz del
NARRADOR cuenta tan sólo aquellos aspectos de la HISTORIA perceptibles desde la
perspectiva de un personaje escogido, que le presta así su punto de vista. A
este tipo de personaje Henry James le llamaba REFLECTOR.
OPONENTE. Vease ACTANTE.
ORDEN. Categoría de la TEMPORALIZACIÓN novelística por la que se
contrasta el TIEMPO DEL DISCURSO con el TIEMPO DE LA HISTORIA para advertir que
la linealidad de éste se preserve en aquél o, en caso contrario, la existencia
de ANACRONÍAS.
PACTO NARRATIVO. Contrato imp!ícito que se establece entre el EMISOR de
un mensaje narrativo y cada uno de sus RECEPTORES, mediante el cual éstos
aceptan determinadas normas para una cabal comprensión del mismo, por ejemplo la
de la FICCIONALIDAD de lo que se les va a contar, es decir, la renuncia a las
pruebas de verificación de lo narrado y al principio de sinceridad por parte del
que narra. Véase VEROSIMILITUD.
PANORAMA. Véase RESUMEN.
PARANARRADOR. Narrador secundario en el DISCURSO
novelístico.
PARANARRATARIO. Destinatario al que se dirige el relato de un
PARANARRADOR y que justifica la existencia del mismo.
PARATEXTO. El conjunto de elementos verbales -títulos de la obra, de sus
capítulos, notes, marginalia, etc.- o incluso gráficos-retratos, dibujos,
croquis, ilustraciones en general-que acompañan al texto novelístico propiamente
dicho y que por lo tanto forman parte del DISCURSO.
PAUSA DESCRIPTIVA. Técnica mediante la que el discurso se pone al
servicio del elemento especial de la novela, consumiendo por lo tanto texto pero
no avanzando en el TIEMPO DE LA HISTORIA, cuyo fluir queda momentáneamente en
suspenso. Véase DESCRIPCIÓN y RITMO.
PAUSA DIGRESIVA. Técnica mediante la que el discurso se pone al servicio
de las indicaciones hermenéuticas, metanarrativas o ideológicas, asumidas
generalmente por la voz del AUTOR IMPLÍCITO, consumiendo por lo tanto texto sin
avanzar en el TIEMPO DE LA HISTORIA, cuyo fluir queda momentáneamente en
suspenso. Es un fenómeno vinculado al RITMO narrativo.
PERIPECIA. Según la Poetica de Aristóteles, todo episodio que
marca un cambio brusco, para bien o para mal, en la suerte de los personajes de
una narración o una pieza dramática.
PERSPECTI VA. Vease FOCALIZACIÓN.
PLANO, PERSONAJE. En terminología de Henry James («flat character»), lo
mismo que para Unamuno es el PERSONAJE RECTILÍNEO. Véase.
POLIFONIA NARRATIVA. Ver DIALOGISMO.
PRAGMÁTICA NARRATIVA. Todo lo tocante a la ESTRATEGIA que relaciona al
narrador con el universo narrativo y sus destinatarios imp!ícitos. Desde una
perspectiva externa, el estudio de las relaciones entre el autor empírico de un
discurso narrativo con su contexto real, histórico, filosófico, político,
artístico, etc. y el de sus destinatarios efectivos a través del tiempo y del
espacio.
PROLEPSIS. ANACRONÍA consistente en un salto hacia el futuro en el TIEMPO
DE LA HISTORIA, siempre en relación a la línea temporal básica del DISCURSO
novelístico marcada por el RELATO PRIMARIO.
PROTAGONISTA. Personaje principal de la HISTORIA que se narra en una
novela.
PSICONARRACIÓN. Narración indirecta de la intimidad psíquica de los
personajes a cargo del NARRADOR omnisciente.
PUNTO DE VISTA. Véase FOCALIZACIÓN y VISIÓN.
RALENTI. Técnica relacionada con el RITMO narrativo por la que el TIEMPO
DEL DISCURSO puede expandirse más, por amplificación estilística, que la
dimensión cronológica, por lo general muy breve, del TIEMPO DE LA HISTORIA. Es,
por lo tanto, lo, contrario del RESUMEN.
REALISMO. Además de una escuela novelística caracteristica del Siglo XIX,
es una constante de la literatura de todos los tiempos, directamente
relacionable con el principio aristotélico de la MÍMESIS. (Véase.) En términos
de la COMUNICACIÓN literaria y su estructura, consiste en la fidelidad del
MENSAJE a un REFERENTE ficticio pero homologable al de la realidad empírica. El
DISCURSO más que reproducir un referente real, produce un efecto de
realidad.
REALISMO DURATI VO. Cualidad de aquellas novelas o fragmentos de novela
en que se experimenta una verosímil equivalencia entre la amplitud cronológica
del TIEMPO DE LA HISTORIA, la dimensión textual del TIEMPO DEL DISCURSO y el
tiempo empleado en la lectura. Véase ESCENA y RITMO.
RECEPTOR. En el proceso comunicativo, el destinatario de un mensaje, que
lo asume y descodifica.
RECEPTOR INMANENTE. Los destinatarios internos de los diversos planos del
mensaje narrativo emanados de instancias también internal de emisión, como el
autor imp!ícito, el narrador o los personajes.
RECTILÍNEO, PERSONAJE. Según Unamuno, personaje que mantiene unas mismas
características a lo largo de toda la novela, sin que en su comportamiento o
manera de pensar se produzca ningún cambio sustancial. Equivale al personaje
PLANO («FLAT»); de Henry James.
REDONDO, PERSONAJE. Nombre que Henry James da («round character») al que
Unamuno calificaba como AGÓNICO. Véase.
REFLECTOR. Para Henry James, todo personaje que presta su punto de vista
para que desde é1 el NARRADOR aborde la HISTORIA que contará, no obstante, con
su propia VOZ.
RELATO PRIMARIO. Aquel en relación al cual se establece la existencia de
una ANACRONÍA. Por ejemplo, en Cinco horas con Mario de Miguel Delibes el
rela to primario es el que inicia la esquela de la muerte del protagonista Mario
Díez Collazo y corresponde a las jornadas de su velatorio y entierro, plano
temporal desde el que se traza una cadena de ANALEPSIS con la reconstrucción por
parte de su esposa Carmen de su vida anterior junto a é1.
REPETI TI VA, NARRACIÓN. Véase FRECUENCIA.
RESUMEN. Técnica relacionada con el RITMO narrativo mediante la cual un
período amplio del TIEMPO DE LA HISTORIA ocupa, por síntesis, una dimensión
reducida en el TIEMPO DEL DISCURSO. También recibe el nombre, entre algunos
autores, de PANORAMA.
RETÓRICA. En un principio, ciencia aplicada a la producción de discursos
convincentes, íntimamente ligada a la dialéctica y la oratoria. Sus cinco parte
s, en la tradición greco-latina, eran la INVENIO, DISPOSITIO, ELOCUTIO, ACTIO o
preparación de los gestos y entonaciones óptimas para pronunciar el discurso, y
MEMORIA, o memorización del mismo. Posteriormente, la parte que se desarrolló
más fue la ELOCUTIO, concebida como un repertorio muy completo de figueas de
dicción o de pensamiento tomadas de textos literarios, y esta RETORICA
restringida pasó a ser uno de los pilares de la formación humanística y del
aprendizaje de los futuros escritores.
RITMO. Categoría de la TEMPORALIZACIÓN novelística por la que se
contrasta la amplitud cronológica del TIEMPO DE LA HISTORIA mensurable en
unidades convencionales como horas, días o años, y la dimensión textual del
TIEMPO DEL DISCURSO, objetivable en lineas, párrafos o páginas, para advertir
las variaciones de velocidad narrativa que se produce en el
DISCURSO.
SECUENCIA. Unidad intermedia identificable en un DISCURSO narrativo,
dotada de coherencia interna pero no autónoma, sino integrada en un conjunto
superior. Se suele relacionar con la articulación lógica del relato, y así
algunos autores como Paul Larivalle distinguen cinco secuencias fundamentales:
Situación inicial, Perturbación, Transformación, Resolución, y Situación
final. Frecuentemente, sin embargo, se emplea en el análisis narratológico
en su acepción cinematográfica.
SHOWING. «Mostrar». En la terminología de E. M. Forster, narración
objetiva, en la que predomina el estilo directo, el DIALOGO y la ESCENA. Véase
también OBJETIVIDAD e IMITACIÓN.
SIMULTÁNEISMO. Véase DURACIÓN MÚLTIPLE.
SINGULATIVA, NARRACIÓN. Véase FRECUENCIA.
SOLILOQUIO. Vease MONÓLOGO CITADO.
STREAM OF CONSCIOUSNESS. Véase MONÓLOGO INTERIOR.
SJUZET. En la terminología de los formalistas rusos, D1SCURSO, como
opuesto a FÁBULA (HISTORIA).
TELLING. «Contar». En la terminología de E. M. Forster, narración menos
objetiva, en la que predomina el estilo indirecto. Vease OBJETIVIDAD y ESTILO
INDIRECTO.
TEMA. Síntesis del significado esencial de una novela, que se extrae
fundamentalmente de la HISTORIA.
TEMPORALIZACIÓN. Proceso por el cual el TIEMPO DE LA HISTORIA se
transforma en el único textualmente pertinente, el TIEMPO DEL DISCURSO, mediante
una estructura regida por los principios del ORDEN y el RITMO. Véanse estos
conceptos.
TEMPORALIZACION ANACRÓNICA. Aquella por la que el ORDEN del TIEMPO DE LA
HISTORIA se altera en el TIEMPO DEL DISCURSO, mediante ANACRONÍAS o saltos desde
el RELATO PRIMARIO (véase) hacia atrás o hacia adelante. Véanse,
respectivamente, ANALEPSIS y PROLEPSIS.
TEMPORALIZACIÓN ÍNTIMA. Sometimiento total del TIEM PO de la novela en
todas sus dimensiones a la perspectiva de un personaje, tal y como se da en las
obras de mayor impronta psicológica, subjetivista y lírica.
TEMPORALIZACIÓN LINEAL. El modo más elemental y común del relato, o grado
cero en el tratamiento narrativo del mismo, por el cual se produce una
coincidencia plena entre el orden cronológico propio del TIEMPO DE LA HISTORIA y
el orden textual del TIEMPO DEL DISCURSO.
TEMPORALIZACIÓN MÚLTIPLE. Desdoblamiento espacial en el TIEMPO DE LA
HISTORIA que se proyecta en sucesión en la escritura, o TIEMPO DEL DISCURSO, lo
que permite la plasmación narrativa de la SIMULTANEIDAD. Véase también FORMA
ESPACIAL.
TEMPORALIZA CIÓN PROSPECTI VA. La TEMPORALIZACIÓN ANACRÓNICA mediante
saltos de orden hacia adelante. Véase PROLEPSIS.
TEMPORALIZACIÓN RETROSPECTI VA . La TEMPORA LIZACIÓN ANACRÓNICA mediante
saltos de orden hacia atras. Véase ANALEPSIS.
TESIS. La doctrina o sustrato ideológico del TEMA.
TEXTO. En general, todo enunciado o conjunto de enunciados dotados de
coherencia que pueden ser analizados. Más concretamente, fijación verbal de un
DISCURSO.
TIEMPO. Factor estructurante decisivo de la novela en cuanto relato, con
inmediatas implicaciones con la correspondiente categoría gramatical. Véanse
TIEMPO DE LA HISTORIA y TIEMPO DEL DISCURSO.
TIEMPO DEL DISCURSO. El tiempo intrínseco de la novela, resultado de la
representación narrativa del TIEMPO DE LA HISTORIA. Véase
TEMPORALIZACIÓN.
TIEMPO DE LA HISTORIA. Dimensión cronológica de la DIÉGESIS o sustancia
narrativa externa. Es el tiempo de los acontecimientos narrados, mensurable en
unidades cronológicas como el minuto, la hora, el día o el año.
TIMELESSNESS. Atemporalidad o ucronía lograda mediante la suspensión del
sentido durativo del tiempo que se da por diversos procedimientos en ciertas
novelas innovadoras.
TÍTULO. Elemento fundamental del PARATEXTO de una novela, en cuanto es su
primera frase y suele aportar signos capitales para la comprensión de su
estructura y significado.
VERBA DICENDI. Formas de verbos, como «dijo», «respondió», «contestó»,
que designan acciones de comunicación lingüística, o bien verbos de creencia,
reflexión o emoción -«pensó», «lamentó», «protestó»-que sirven para introducir,
después del discurso indirecto del narrador, párrafos de ESTILO DIRECTO.
Véase.
VEROSIMILITUD. O «verdad poética»: cualidad que los textos narrativos
bien formados tienen de proponer al lector un PACTO NARRATIVO por el que es
fácil aceptar que lo que se cuenta podría haber ocurrido aunque sea pura
ficción.
VISIÓN. Aspecto de la MODALIZACIÓN por el que se determina desde qué
punto o puntos de vista se enfocará la HISTORIA para elaborar el DISCURSO, a
partir de la información recabada desde ellos, y con la concurrencia de las
VOCES narrativas.
VOZ. Aspecto de la MODALIZACIÓN correspondiente a las instancias de
enunciación presentes en un DISCURSO narrativo. Véase DIALOGISMO, MODALIZACIÓN y
VISIÓN.
YO PROTAGONISTA. Forma de modalización narrativa consistente en que el
personaje central de la HISTORIA es a la vez el sujeto de la ENUNCIACIÓN de su
DISCURSO.
YO TESTIGO. Forma de modalización narrativa por la que un personaje
incidental o periférico de la HISTORIA se convierte en el sujeto de la
ENUNCIACIÓN de su DISCURSO.






